20.11.09

La metamorfosis

Cuando Gregorio Samsa, vendedor viajero, despierta en su cama una mañana, se da cuenta que se ha transformado en un insecto. Se pregunta ¿Qué me ha ocurrido?
La novela de Kafka es una realidad en la política chilena. ¿Quiénes son en realidad los candidatos?


Nada me ha recordado tanto a Kafka que la actual elección presidencial. ¿Qué se esconde detrás de cada candidato?
Unos despiertan descubriendo que son la presidenta Bachelet. Otros que han perdido su fortuna y son pobres. Otros sencillamente han vuelto a la década del 70 y otros pensando que son parte del reality ¿Quién quiere ser presidente?
En definitiva la mayoría habla no pensando en el bien común. No compiten defendiendo sus verdaderas ideas, lo hacen midiendo cuántos votos obtienen con una determinada propuesta.
Cada cual quiere ser más progresista que el otro. No se habla de voto, se habla de aparecer en la papeleta. No se habla de primera vuelta, todos trabajan para la segunda y discuten, por lo menos dos, quien pasa a los comicios de Enero.
La concertación la tiene difícil. Cuando se piensa en cambio, su mejor candidato ya fue presidente y aunque tenga un discurso diferente es claro que no es su discurso, está construido para las demandas de electores que, en una amplia mayoría, están desencantados de la política.
Altos próceres del oficialismo, en su momento, no se atrevieron a enfrentar al electorado Frei, hay que reconocerlo ha sido perseverante, estratégicamente supo posicionarse y sabiendo que lo que se le venía no era fácil se atrevió.
Ha perdido, sin embargo, algunos atributos que le eran propios como la seriedad y la moderación. El discurso suena forzado y poco auténtico. Su caída con las notas presidenciales, cuatro para Allende, declarándose, previamente, heredero político es una demostración que no ha escapado a la metamorfosis que afecta a todas las candidaturas.
Ha faltado en el discurso de cada candidato, se lo están dando a todos en bandeja, el mayor acento en las políticas hacia el mundo del deporte. Chile clasificado al mundial. Dos figuras relevantes, una en natación y otra en gimnasia, tienen figuración internacional y parece que el deporte no fuera tema.
El deporte une a los chilenos, lo que no hace la política con su desgastado discurso que unos son buenos y otros malos. Con una caricatura de una izquierda que cayó junto con el muro de Berlín y una derecha tipo siglo XIX que tampoco existe.
La ciudadanía percibe una realidad diferente a esos gastados y añejos discursos.
Las visiones apocalípticas, antiguo testamentarias de lo que pasará si gana Piñera, ya no se creen y no provocan ningún efecto.
Tampoco se puede desconocer que la Concertación ha gobernado 20 años de manera positiva, provocando un desarrollo importante en el país. Su éxito se radicó en que nada de lo que fue el viejo discurso estatista de la izquierda marxista de la U.P. se ha aplicado.
Sin embargo se repitieron el plato muchos. Siguieron llegando a los altos cargos los que esquilmaron a ferrocarriles, que idearon un Transantiago con una porfía que le ha costado al país miles de millones de dólares, mientras la gente en regiones pide más posibilidades para seguir creciendo.
Hasta el momento actual donde los problemas no se solucionan si no hay un paro, una protesta, algún escándalo que afecte a una sociedad inocente, castigada por la burocracia y la falta de voluntad para lograr acuerdos sensatos, que favorezcan a la gente que dicen representar
El problema que tiene la candidatura del gobierno es que se quedaron en el pasado.
En el camino se perdieron las ideas y se apoderaron las cúpulas partidarias de los cargos más relevantes. Son figuras que ya cumplieron su papel, muchas de ellas brillantemente, pero que han permitido que se pierdan o desilusionen jóvenes generaciones que vieron que sus posibilidades eran ocupadas por personajes que solo se dedican, con honrosas excepciones, a medrar de los sueldos fiscales.
Hoy la Concertación y su candidato buscan lo imposible, parecerse a la Presidenta, que precisamente le ha dado a su gobierno un sello personal, diferente a la concertación, ese es su gran activo.
Mientras todo esto pasa, el votante espera.
La metamorfosis prosigue.

11.11.09

La búsqueda del tesoro

Todo niño, en sus juegos, soñaba con descubrir en algún lugar desconocido el tesoro escondido de algún pirata. Un cofre inmenso del cual hacerse gratuitamente, quitado a otros, y disfrutarlo como propio. Para los niños un sueño, para la clase política una realidad. El tesoro público.
No quiero ser exagerado en esta apreciación, pero la lucha desatada por ganar el poder es comparable a un grupo de personas interesadas en hacerse del gobierno y, más que favorecer a la ciudadanía, instalar en cargos de privilegio a sus más destacados operadores políticos, amigos y familiares.
La lección que dejan, las últimas décadas, hace que el votante desconfíe.
Candidatos que, colgados de los programas de empleo, utilizaron a gente humilde para sus propios fines electorales. Ministros que recibieron sobre sueldos, sin pagar impuestos como lo hacen todos los chilenos. Otro que recibió de regalo un costoso caballo de un empresario, favorecido con contratos del ministerio que representaba, son algunos ejemplos.
Altos cargos que luego de servir al Estado migran a la empresa privada, con jugosos sueldos, pero que se mueven en el entorno regulado por algún ministerio o servicio público donde sirvieron, lo que permite el uso personal de una red de contactos.
Funcionarios públicos que ven peligrar sus cargos, única y exclusivamente, por denunciar actos de corrupción de personajes importantes. Pese a que lo hacen en conformidad a una ley, esa ley resulta letra muerta, como ocurre en el Consejo Nacional de la Cultura, donde nada se hace cuando se exonera a quienes han denunciado, con valentía, a los que se han aprovechado de recursos puestos bajo su administración, para fines personales.
La puerta giratoria de la justicia, que tanta polémica ha causado, entre el candidato del Gobierno y los altos magistrados de la Corte Suprema, tiene replica en la puerta giratoria de funcionarios que entran y salen del gobierno. ¿Caras nuevas?¿nadie se repite el plato? ¡Pamplinas!
Cuando se termina la pega que da el gobierno de turno, de inmediato a buscar otra en la “demonizada” empresas privada, a la que se acusa de todos los males y se amenaza con mayores impuestos.
En un país de tan poca población como el nuestro, la empresa privada que genera más del 80% del empleo, son la Pymes, las mismas que los actuales candidatos al parlamento prometen ayudar en todos sus discursos.
Este tesoro al que tantos aspiran encontrar todos los sectores políticos pasa, además, por otras decisiones que se hacen utilizando el dinero de todos. Se inaugurará un museo de la memoria. Parece justo, pero resulta que solo representa una parte de la memoria de Chile, con una parte de la historia que, naturalmente, no quisiéramos repetir.
Da la impresión que la memoria de los chilenos empieza el 11 de Septiembre de 1973. ¿Y qué pasó antes? ¿Donde está la memoria de las marchas amenazantes de los militantes extremistas? ¿Dónde está la memoria de los muertos en atentados y bombazos antes de 1973? ¿Dónde está la memoria a los mineros del cobre, de El Teniente cuando, marchando hacia Santiago con sus familias, sufrieron una fuerte represión en el puente que cruza el río Maipo?
¿Donde está la memoria, en ese museo construido con el dinero de todos, de las tomas ilegales de edificios de departamentos, que se construyeron para gente de clase media, que había ahorrado, y eran arrebatados por otros que solo querían que les fueran regalados?
¿Dónde está en la memoria de los bloques de pescado congelado, que capturaban las flotas rusas porque las nuestras habían sido intervenidas y esquilmadas?
¿Porqué, no colocan algunas latas de “chancho chino”, o el pan negro del cual solo podíamos comprar medio kilo?
La memoria colectiva es un todo, no algo parcial. Tanto antes como después del 11 de septiembre. hay acciones que debemos recordar y errores que no se deben repetir, incluidos las graves violaciones a los derechos humanos.
No es bueno que la historia de Chile de esos períodos se escriba parcialmente.
Quienes la narran, según les conviene, fueron aquellos que callaron ante un muro en Berlín, y ante los crímenes de las policías secretas de la RDA, o de la URSS.

6.11.09

La política del pelotazo II


“Yo siempre le hablo con mucha claridad a la gente y hoy quiero hacer lo mismo. Fue una torpeza, es natural que alguien en mi cargo esté interesado en las propuestas que hacen los candidatos con las implicancias fiscales y económicas evidentes, pero no era el momento ni el lugar estarlo haciendo, y así se lo voy a explicar a los miembros de la comisión mixta de presupuesto esta tarde”
Ministro de Hacienda Andrés Velasco.

Siguen los pelotazos en la política chilena. Poco podemos esperar los ciudadanos de la actual clase política que nos gobierna, como de aquellos que se oponen a los que nos gobiernan.
El único acto honesto que hemos visto esta semana, fue del Ministro mejor evaluado del gobierno de la Presidenta Bachelet. Sorprendido mirando la página web del candidato oficialista Eduardo Frei mientras se discutía la ley de presupuesto, su declaración, reconociendo su error, no es común en los políticos de nuestro país.
Cualquiera puede cometer errores, meter la pata, equivocarse, pero cuando ello ocurre hay que reconocerlo y disculparse como lo ha hecho Velasco. Queda la sensación que en esta carrera presidencial, la Concertación, no habría pasado tantas angustias si hubiere levantado una candidatura de alguien que no tiene problemas en reconocer que es un ser humano que puede cometer errores.
Como contrapunto, resulta absurda la explicación que dio un funcionario, de la campaña oficialista, por los dichos de Frei de “la puerta giratoria”, donde con todas sus palabras le endosó la culpa de la delincuencia a la actitud de los tribunales que liberan con mucha facilidad a los detenidos. Dijo Frei “La puerta giratoria no es mía ni del Gobierno, es de los tribunales. Eso hay que terminarlo”.
Los dichos del candidato del oficialismo, trajo las críticas del poder Judicial, incluyendo al Presidente Subrogante de la Corte Suprema, Ministro Milton Juica, quien señaló sobre el particular; “Sorprende que el ex Presidente diga estas palabras, porque fue él, precisamente, el que presentó el mensaje del Código Procesal Penal, en que explícitamente reconoce que esto es un código garantista y que lo excepcional sean las medidas cautelares, especialmente la prisión preventiva. Los invito a que lean el mensaje del Código Procesal Penal y dice todo lo contrario a lo que ahora se afirma”. Agregó el ministro Juica “El tema de la seguridad hay que discutirlo con seriedad y no sobre la base de slogan de carácter político que no reflejan una realidad. Una persona que quiera tener una representación popular tiene que hablar con mucha más seriedad”,

Serio y responsable sería que, el candidato del Gobierno, reconociera que su juicio fue equivocado. Eso lo haría creíble y más cercano a sus electores. Nadie es Dios, menos en política.
También resulta desproporcionada la reacción opositora de amenazar con una acusación constitucional al Ministro de Hacienda. Pelotazos van y vienen mientras los ciudadanos, me imagino, ven este circo romano en que se ha transformado la campaña política.
Lo más gracioso es ver con qué facilidad se firman compromisos para toda clase de grupos que plantean sus necesidades. ¡Su promesa y dos más! ¿Dónde está la seriedad? ¿Dónde está el respeto mínimo por la inteligencia de los electores? Se promete todo lo que se pide, incluyendo las cosas más banales.
La lucha por conservar el poder para unos y de ganarlo para otros, hace perder toda racionalidad. Candidatos van de torpeza en torpeza, en tanto sus sacristanes, replican y amenazan, incluyendo en sus dichos destemplados a la propia Contraloría General de la República.
En definitiva cada cual hace sus propias trampas. Tolerancia cero para los errores no forzados de los candidatos. Todos se vigilan para señalar la paja en el ojo ajeno.
Ya se están repartiendo los votos, nuestros votos, para una segunda vuelta, como si no tuviéramos opinión propia. Como si usted o yo, estimada lectora y lector, no tuviéramos la libertad de discernir a quien vamos a apoyar en enero.
Nuestra capacidad de decidir se transa al mejor postor. Es una falta de respeto increíble a la ciudadanía.
Los políticos no se han dado cuenta que muchas cosas han cambiado, entre ellas, que al electorado no se le puede arrear como si fuera un rebaño. Menos agarrarlo a pelotazos.
Falta mucho para el mundial.

30.10.09

¿La tercera edad está demás?

La política chilena está mostrando su peor cara. Ahora resulta que la tercera edad tiene como destino retirarse a la vida privada, dar alimentos a las palomas o sencillamente preguntarse ¿Dónde está Elisa?
Si no quiere que un diputado lo trate de “demente senil”, nunca tenga la gentileza de alabar a un adversario.
La política ha demostrado, esta semana que termina, su peor cara.
Bastó que Gabriel Valdés, D.C. ex ministro, ex senador, ex diplomático, dijera que Piñera podría ser un buen presidente para que los políticos “progresistas” le tildaran de senil, demente, anciano, y que debería estar en su casa dedicándose a cualquier cosa menos a participar en la vida política activa.
Como en Chile practicamos las costumbres de las barras bravas, es pecado, para algunos diputados y senadores, tener un gesto de cortesía o reconocer cualidades al adversario. Ese fue el pecado de Gabriel Valdés para que fuera “basureado” por el diputado Aguiló, la diputada Saa y el senador de su propio partido Jorge Pizarro.
Parece que en política las buenas costumbres están interdictas y de paso los años pasan y pesan y quienes somos parte de la tercera edad, hemos perdido el derecho ciudadano y democrático de opinar diferente.
No se me ocurre pensar que Gabriel Valdés vote en diciembre por alguien diferente a Frei que, seguramente, es su candidato. Si así lo hace ¿se transforma acaso en una mala persona? Absolutamente no. Es una persona consecuente con su ideología y trayectoria.
Si Valdés opina que Piñera puede ser un buen Presidente, ¿cuál es el pecado? Los que sienten la debilidad política, la sensación de una derrota temprana, ven enemigos en cualquier lugar, incluso en su propia casa.
Lamentable la manera en que han tratado a un líder de la oposición al Gobierno militar. Los que hoy le critican aún jugaban a las bolitas cuando Gabriel Valdés salía a la calle a expresar sus ideas.
De paso se insinúa, que todos los que somos mayores de 60 años deberíamos retirarnos a la vida privada, sin estridencias. Estos políticos, como el diputado Aguiló, se olvidan que la gente mayor también vota. ¿Somos solo útiles para las elecciones? Se olvida que algún día podría tener la misma edad de Gabriel Valdés.
Pecado de soberbia y pecado de orgullo creerse dueño de la verdad absoluta y que el que piensa distinto, si tiene sus años, es un demente senil.
El ex Presidente Patricio Aylwin, que pronto cumplirá 92 años dijo claramente el jueves sobre estos comentarios de Pizarro, Aguiló y Saa: “Me parece una insolencia y una idiotez plantear las cosas en ese término”. “Gabriel tiene una vida de servicio al país, una vida pública reconocida como ministro de RR.EE., como senador y en otras actividades que merecen el respeto de todos los chilenos”
Qué dirán ahora, Aguiló y compañía, cuando lean la entrevista que publica la revista “Qué Pasa” con declaraciones del ex Ministro de Agricultura del gobierno de Patricio Aylwin, militante radical, Juan Agustín Figueroa con dichos como: “si Enríquez-Ominami pasa a la segunda vuelta, es difícil anticipar la velocidad con la que seguirá creciendo. Basta ver lo que pasó con Fujimori en 1990, cuando nadie daba un peso por él y terminó derrotando a Vargas Llosa”.
O esta otra opinión: “Respecto a la carta presidencial del oficialismo, Figueroa es claro en señalar que la campaña de Eduardo Frei se encuentra “cuesta abajo en la rodada”.
“El hecho de que algunas encuestas arrojen un empate entre Frei y Marco Enríquez-Ominami significa el desmantelamiento de la campaña de Frei, sobre todo cuando se retiran figuras relevantes de su orgánica, como ocurre con Eugenio Tironi”.
“Frei hizo un mal gobierno y, lo he dicho varias veces, es un hombre de condiciones medias, que no se destaca ni se convierte así en “el” candidato”.
¿Figueroa, también hombre de la concertación, esta con demencia senil?
No es la edad la que hace la diferencia. No se gobierna fijando una cuota de cuántos años se deben tener para ser Ministro. Hemos tenido gente brillante y muy joven, pero no es esa la única cualidad, habría que agregar preparado, con experiencia e inteligente. Por si es posible, honesto.

6.10.09

La clientela electoral

El total de personas que votará en los próximos comicios presidenciales y parlamentarios asciende a 8.285.186. De ellos, un 47,4% son hombres y un 52,6%, mujeres.
De los nuevos inscritos, 211.224 electores, 159.447 son jóvenes menores de 30 años, lo que equivale a un 75,4% de los nuevos electores.

La clientela electoral son aquellas ciudadanas y ciudadanos que están habilitados para votar. Es la moderna vitrina electoral donde una cantidad importante de persona sale a mirar las ofertas. Estas no se encuentran al interior y al pie de cada producto, curiosamente en cada campaña, el vitrineo, se transforma en un verdadero remate, donde el que puja por quedarse con los votos tienta con toda suerte de promesas. Casi parece una apuesta de póker. Tu promesa y dos más.

No han faltado en la presente campaña los que tiran barro a la vitrina del adversario para dispersar a los clientes, diciéndoles que el producto está contaminado y les espera toda suerte de males de consumirlo.

Uno de los candidatos dice que de ganar la derecha vendrán graves conflictos sociales, un cataclismo que poco menos destruirá la paz de nuestro país. Desde su mismo lado le responde, al profeta de los desastres, el ex Presidente Patricio Aylwin: “Yo no soy partidario de crear tensiones innecesarias. Los chilenos somos libres para elegir, estamos en una democracia, mi candidato es Frei, soy de la Concertación, creo que es mejor para el país que la Concertación siga gobernando Chile, pero no creo que haya que ser catastrofista”

Desde la otra banda Piñera también tercia en la disputa: “ Frei, ha pasado de una campaña del terror a una campaña sucia y ahora quiere volver a que Chile sea un país que en lugar de unirse quiere retrotraernos a las mismas divisiones y odiosidades del pasado".

"Ellos combatían la campaña del terror y ahora son los campeones del terror. Se la jugaban por elecciones libres y ahora son los campeones de la intervención, y ellos prometían la alegría y ahora quieren traernos la odiosidad",

Presento una nueva teoría, la de la vitrina invertida. Son ahora los electores que, de producto consumible por los candidatos, mutan en consumidores de candidatos y para ello la mejor manera se impresionar a los más de ocho millones de electores de diciembre es actuar con inteligencia, material bastante mezquino en estos días.

Veamos algunos dichos de esta semana que pueden impresionar o no al elector. La primera regla es no pelear entre sí mismos, cosa que no ocurre, por ejemplo, en uno de los dos grandes bloques. La Alianza ya aprendió las lecciones del pasado, pero la Concertación está inmersa en una pugna que le hace un inmenso daño. El diputado Fulvio Rossi que disputa una senaduría por el norte acusa Frei, su candidato presidencial de intervencionismo electoral. Desde el partido en que milita, su Presidente el senador Escalona aclara que Rossi presentó excusas privadas a Frei por sus dichos.

En este pimponeo de declaraciones, Rossi replica: “Con mucho respeto, le digo a Camilo Escalona que no necesito voceros. Le agradecería que no usara mi nombre para decir inexactitudes, puesto que mantengo a firme mis dichos sobre lo ocurrido, porque sigo pensando que estos gestos afectan claramente la unidad de la coalición”

A la clientela electoral le cuesta, seguramente, entender estos dimes y diretes. Pero la política esta de miedo y más que “por sus hechos les conoceréis”, parece primar lo de “por la boca muere el pez”

Los electores quieren un rayado claro de la cancha, pues ya lo tienen en cuanto al color del arcoíris, más cargado al rojo que a otras tonalidades. En el discurso de conmemoración del triunfo del “no”, en la alocución principal se dijo: “Estamos aquí convocando a la izquierda como émbolo de un nuevo proyecto para Chile y estamos convocando a participar en ese proyecto a todos los ciudadanos y ciudadanas, a todo el pueblo chileno que el 5 de octubre de 1988 votó No”,

No agregamos todo lo que se ha atacado a Marco Enríquez Ominami a quien cada vez lo alejan más de tener simpatías por sus ex compañeros de ruta.

La clientela electoral tiene que tomar decisiones. De los más de ocho millones, ¿cuántos se habrán desencantados de las ofertas políticas y anularan su voto o lo harán en blanco, tan en blanco como los ofertantes irreales que, nunca como antes, hemos escuchado?

Creo que, electoralmente, muchos, no están escuchando la voz del mercado

1.10.09

De China a Chile en un clic

Mientras en Chile nos preparamos para elecciones en diciembre, China comenzó a vivir, a contar del 1° de Octubre, los festejos del 60 aniversario de la fundación de la R.P. de China.
Hoy en Shanghai estamos en el cuarto día de festejos, que en el mundo no se pueden desconocer y 550 millones de chinos han salido de paseo a diferentes ciudades de este país.
La tercer potencia económica que vive, entre el marxismo y el capitalismo, sin problemas ni cargo de conciencia, permite con la tecnología de un país desarrollado, escribir de la política chilena con un solo clic de nuestro “Netboock”. Es lo que haremos. ¡Gambei!

“Ni hao Ma”. No resulta difícil ver la política chilena a la distancia cuando podemos enterarnos de lo que ocurre sin problemas, reflexionar y dar algunas opiniones.
La semana se había iniciado con vientos de polémica encendida.
Dos situaciones alimentaron la hoguera de las pasiones políticas. La primera comenzó con el debate presidencial y “Trasparencia Internacional”. El capítulo chileno resultó gravemente damnificado. Su directorio reconoció que un informe publicado a nivel internacional no fue conocido y menos debatido, lo que naturalmente representó la visión particular de los funcionarios rentados que lo redactaron.
El informe sobre corrupción y uso de información privilegiada en la empresa privada, así como el empleo por parte del candidato del oficialismo, Eduardo Frei, para atacar a su contrincante Sebastián Piñera, provocó toda clase de comentarios.
La reunión, esta semana, de “Chile Transparente”, presidida por el ex Presidente de la República Patricio Aylwin, terminó con la renuncia del Secretario General del directorio, el D.C. Jorge Navarrete, y el rechazo, por unanimidad, a la renuncia que había presentado la titular, ex Ministra de Minería, Karen Poniachik.
¿Capítulo cerrado?, probablemente, pero con una consecuencia favorable. Hoy “Chile Transparente” es más conocido en su integración, como en sus funciones. Es una ONG que está compuesta por gente con diferentes visiones políticas, lo que es saludable. Su directorio corregirá una irregularidad, que le restó prestancia y méritos, como que sus integrantes no fueran informados del texto que se elaboró, publicó y se utilizó políticamente. Lo más grave, como quedó demostrado, que era sesgado y con graves inexactitudes legales. El acuerdo de corregir ese aspecto, conocer con oportunidad lo que se informa mediante una propuesta elaborada por “hombres buenos”, seguramente, zanjará el conflicto.
Organismos como “Chile Transparente” son necesarios. Su independencia de juicio debe estar garantizada por la rigurosidad de sus estudios y la veracidad de los argumentos.
El segundo tema de polémica, que llevó a violentas acusaciones desde la Concertación, lo puso sobre la mesa Marco Enríquez Ominami, cuando en una entrevista en el diario La Nación de Buenos Aires, dijo que “ni soñando votaría apoyaría en segunda vuelta a Eduardo Frei”
Toda suerte de denuestos y anatemas cruzaron el campo de la política chilena.”Busca la destrucción de la concertación”, “exigimos que aclare qué significa que, habiendo sido parlamentario de la Concertación, apoyado por su partido, el socialista y habiendo renunciado a ello, expresamente señale que en una segunda vuelta no apoye al candidato de la Concertación. Por una mínima conciencia, tiene que explicarlo”, dijo el diputado Juan Carlos Latorre, presidente de la D.C.
La respuesta del candidato alternativo fue clara y lógica. “Probablemente me entendieron mal, no me pongo en el escenario de no pasar a segunda vuelta. No voy a votar por el senador DC porque el que va a pasar a segunda vuelta soy yo”.
En estos meses que restan de campaña, la epidermis de los candidatos, sus seguidores, integrantes de batucadas y murgas que forman parte de la nueva manera de buscar el favor de los votantes, estará en extremo sensible.
A la distancia, con 12 horas adelantadas de diferencia, las cosas se aprecian con una óptica distinta, tranquila, en una ciudad que tiene dos millones más de habitantes, que toda la población de Chile.
Y pensar que pese a las 36 horas de vuelo que nos separan, sin contar escalas, estamos a solo un clic, que me apresto a pulsar, de Chile y sus polémicas. ¡Gambei!

25.9.09

Liquidación por término de giro

Luego de ver el primer debate presidencial queda la sensación, por la cantidad de ofertas, que el elegido para la primera magistratura de la nación gobernará por un decenio.
¿Irresponsabilidad en las promesas o desesperación por seguir en el poder? No hay duda que la racionalidad será más poderosa que la danza de millones de dólares que se comprometen a diestra y siniestra.


24 puntos de rating marcaron el debate presidencial de TVN. Menos que la más mala de las teleseries y, obviamente, inalcanzable para los más de 77 puntos del debate Aylwin – Büchi.
La gente, como le llaman los políticos, sigue enviando el mensaje que siente desprecio por las peleas pequeñas, por las rancias rencillas del pasado, por tanta promesa sin fundamento ni seguridad de ser cumplidas.
No será el más agresivo el electo. Lo será quien se perciba como sincero, eficiente y leal con sus principios y no mostrando oportunismo para ganar votos fáciles. Ello no ocurrirá ante una ciudadanía que tiene más información. El debate electrónico es hoy común y llega más a la médula de los problemas que “la gente” sufre, cosa que la clase política, sujeta a sus códigos y a los compromisos instrumentales, no siempre es capaz de percibir.
El debate del miércoles fue malo y aburrido, acotado por tiempos irreales para desplegar con serenidad ideas de mayor contundencia. Las patadas bajo la mesa solo mostraron que la campaña sigue ensuciándose, pese a las promesas ante el altar católico y el servicio evangélico.
Un dato, no existe el “tribunal de Transparencia Internacional”, lo que si existe es el capítulo chileno, presidido por una ex ministra de la concertación. Es una ONG, no un tribunal.
Sacar el tema de la SVS, ampliamente debatido el año 2007, no suma ni resta, así como lo mismo ocurre con el perdón de Frei a un traficante de drogas, los escándalos del Mop Gate, Chiledeportes, los programas de empleos, las indemnizaciones de los directorios de empresas públicas o los sobre sueldos. Eso ya es pasado. Son acusaciones fútiles que ya el país no quiere.
Si tuviéramos que evaluar el desempeño en un debate, donde las preguntas tenían más tiempo para formularse que las respuestas, me quedo con Jorge Arrate. Mantuvo su discurso y sus convicciones, con tranquilidad y mesura. Su discurso deja en claro que es el único y genuino representante de la izquierda chilena. Para muchos sus argumentos pudieran ser los mismos que conocimos en los años 70, pero sonaron sinceros. No fueron palabras para la galería, tampoco buscaron la conquista de votos fáciles. En el fondo fue el único sincero de los cuatro candidatos.
Por mucho que Frei pose al lado izquierdo de la fotografía presidencial, dado su historial político, no lo decimos en sentido crítico, resulta poco creíble.
Marco Enríquez Ominami hizo su juego. Mostró sus cartas como lo ha hecho en toda la campaña, una visión diferente de lo que él llama “progresismo”
Es incomprensible, al escuchar las respuestas del debate, que no perciban los contendientes que el centro político ha crecido. Cada vez que se promete mejor salud, mejor educación, más programas sociales, pareciera que el mensaje es que los 20 años que ha gobernado el oficialismo los problemas en vez de disminuir han crecido. Eso no es verdad. El país se ha desarrollado pero, en la pecha por ganar votos, se ofrece una liquidación de nuevos programas, algunos bajo la forma de aumento de impuestos, otros por un aumento del PIB que nadie puede garantizar.
Hay una clase media mayor que la de hace 20 años. ¿Qué no lo entienden? Para esa clase media no hay propuestas. ¿Quieren darles bonos a personas cuyas rentas se mueven entre los 400 mil y 700 mil pesos?
La clase media chilena quiere educar bien a sus hijos. Aspira a empleos seguros y justamente remunerados. Los planteamientos de los años 70 que hoy se repiten con un Estado sobre dimensionado, no convencen al independiente de centro. La clase media percibe, un Estado más grande, como fuente de empleo solo para operadores políticos y privilegiados del gobernante de turno. El Estado con mayor intervención, no es tema de esta clase media que desprecia la mala política. Ciudadanos que saben separar la paja, de promesas demagógicas, del grano de lo que mejor saben hacer, trabajar, luchar por sus familias y progresar con el fruto de su esfuerzo y mejores oportunidades.